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El Dr. Hyun Jin Moon, Fundador de la Fundación Paz Global Enfatiza el Rol Único de Mongolia en la Paz Regional

Conferencia de Liderazgo Paz Global 2011
Discurso de Apertura
Dr. Hyun Jin Moon
Ulaanbaatar, Mongolia


Excelencias, damas y caballeros. Bienvenidos a las vastas llanuras de Mongolia para este histórico Festival Paz Global.

Celebrando el Aniversario No. 2220 de la dinastía Han, así como el centenario de la independencia de Mongolia, este festival, conjuntamente con la Conferencia de Liderazgo Paz Global a ser realizada próximamente en Seúl, presentará nuevos enfoques e ideas a la Iniciativa de Paz del Noreste Asiático centrada en una resolución exitosa de la crisis continua de la península Coreana. Este acontecimiento, marcará un antes y un después en la historia, cultura, y estado diplomático de la región únicos de Mongolia, marcando este rol importante como un defensor líder de paz, derechos humanos, estado de derecho, y el proceso democrático.

Esta es una ocasión realmente importante para Mongolia y me siento honrado de reconocer a sus líderes, quienes han hecho este festival y esta conferencia una realidad. Me gustaría agradecer a mi amigo, el Presidente Elbegdorj por su apoyo en las preparaciones del Festival Paz Global para los ciudadanos de origen Han y la Conferencia de Liderazgo Paz Global, además, reconociendo el liderazgo audaz del Primer Ministro Batbold de esta nación en la promulgación del grado de apoyo del gobierno oficial para estos eventos. También me gustaría extender nuestro agradecimiento al Ministro de Relaciones Exteriores y Comercio, Zandanshatar, por su liderazgo importante y también reconocer el trabajo de nuestras organizaciones copatrocinadoras, la Convención Mongola Mundial y la Asociación de Paz y Amistad Mongol, representada aquí por el Embajador Tsakhilgaan y el Embajador Gombousuren.

Podemos aplaudirles calurosamente al Ministro Zandanshatar y al liderazgo de nuestra nación anfitriona?
Estamos honrados de contar con la presencia de tantos estadistas, académicos, activistas sociales, y líderes religiosos de más de 30 naciones diferentes a lo largo de la región y el mundo.

Y, dada la importancia regional de este festival az, creo que debemos mencionar especialmente a los organizadores de la histórica mesa redonda para la paz en el Noreste de Asia. Me gustaría agradecer y aplaudir el liderazgo de MPs Orchibat y Ganbyanba del Estado Great Hural de Mongolia, al miembro de la Asamblea Nacional Young-sun Song de la República de Corea y el Congresista Eni Faleomavaega, el miembro del Rank de la Casa Estadounidense de Representantes del Subcomité Asiático. La devoción de todos ellos para la paz y estabilidad en esta región es recomendable y esperamos que sus deliberaciones con sus contrapartes parlamentarias establezcan una infraestructura por la paz y prosperidad para todas las personas del Noreste de Asia.

Vamos a unirnos para aplaudir calurosamente a todos los parlamentarios que se han unido a nosotros aquí hoy para alentar su trabajo significativo.
Es un gran placer regresar a Mongolia después del Festival Paz Global que se realizó aquí hace tres años. La Fundación Paz Global ha convocado conferencias de liderazgo, festivales por la paz, y programas de impacto social continuos en 30 naciones y siete continentes alrededor del mundo. En menos de cuatro años se ha caracterizado por alcanzar la paz, hoy reconocida globalmente, trabajando localmente, regionalmente, e internacionalmente con los gobiernos, ONG, organizaciones religiosas, activistas sociales, negocios, académicos, y los medios para promover un mundo de paz a través de la visión de “Una Familia Bajo Dios.”

FPG se honra de estar asociado con el Gobierno de Mongolia y ONG líderes en este Festival histórico del año para celebrar el Aniversario No. 2220 del Imperio Han y Centésimo aniversario de la independencia restaurada de Mongolia. Como ustedes saben, la creación del Imperio Han en el Siglo III A. de C. y el Imperio Mongol en el Siglo XIII fueron directamente atribuidos a la necesidad de terminar la violencia incesante y el conflicto entre los clanes de las planicies y los vecinos ilegales. Ambos Modun Shanyu y, después, Gengis Kan anhelaron traer la paz uniendo a sus pueblos bajo “Un Cielo.”

En particular, los logros de Gengis Kan para el establecimiento de la Paz en Mongolia son impresionantes, incluso en los estándares modernos de los derechos humanos y las libertades fundamentales. Cientos de años antes de la Reforma e Iluminación en Europa y, después, la creación de los Estados Unidos, el vasto continente de Eurasia experimentó el más largo estado de paz durante el Imperio Mongol. Este estado de paz, estuvo guiado por un sistema de Grandes Leyes, a los cuales reconocieron el respeto a la vida humana, la importancia del mérito individual y la unidad familiar, así como la libertad, el comercio, el pensamiento y la religión.

Hoy Mongolia ha cruzado el umbral de su glorioso pasado hacia el presente. La Mongolia moderna ya ha ofrecido ejemplos importantes al mundo. En 1990, Mongolia hizo una transición desde el sistema del partido único comunista hacia una democracia multipartidista sin conflictos violentos de carácter civil. Esa fue una revolución de proporciones históricas. Sin embargo, a pesar del anhelo por la libertad, característica propia del mongol debido a su ascendencia nómada y oriunda de un territorio inmenso, esta libertad solo pudo ser hallada gracias al estilo occidental de democracia y el sistema capitalista. De esta manera y a diferencia de otras naciones democráticas jóvenes, Mongolia ha realizado elecciones y cambiado gobiernos varias veces sin disturbios mayores. No es sorprendente que Mongolia, aunque sea una democracia relativamente joven, fuera reconocida este año como la anfitriona de la Comunidad de Democracias. Vamos a dar calurosos aplausos a Mongolia.

También se está resaltando la transición de un libre mercado económico con todas sus recompensas y desafíos. Su abundancia de recursos naturales y belleza natural inmaculada abastece industrias en minería, agricultura, turismo y sectores de servicio, fomenta grandes inversiones extranjeras directas en el desarrollo de infraestructura e industria. La “fiebre de oro” de Mongolia está en pleno auge aunque ligada a una preocupación creciente debido a la mala e irresponsable administración de su medio ambiente. A diferencia de algunas naciones en desarrollo donde las ideas de conservación y un manejo del recurso natural son todavía conceptos extranjeros, este ha sido el estilo de vida aquí en Mongolia por miles de años y por muchas generaciones, como los pastores nómadas establecieron un modo de vida en estas tierras. Con este legado, los Mongoles están liderando la tendencia de establecer un estándar de gobierno respecto a los recursos naturales.

Más que nada, estamos aquí hoy porque Mongolia yace en el corazón de la región más versátil del mundo, geopolíticamente y económicamente hablando. Sin embargo, esta mantiene buenas relaciones diplomáticas con todas las potencias más grandes de la región y del mundo, particularmente con Corea del Norte y del Sur. Su historia reciente sirve como un modelo exitoso de transición pacífica partiendo de un sistema político y económicamente comunista hacia un proceso democrático y una economía orientada al mercado. Además, su pasado único, el carácter amistoso y la mentalidad abierta del pueblo de Mongolia, la sitúan en una posición natural para arbitrar la división histórica, diplomática, ideológica, política, económica y cultural, arraigada en la región.

Damas y caballeros, el anhelo de los derechos humanos y libertades es una aspiración humana básica que ha sido la motivación de esfuerzos humanitarios y pacíficos alrededor del mundo desde fines de la Segunda Guerra Mundial. Con la creación de la Organización de las Naciones Unidas en 1945, la comunidad mundial ha hecho grandes esfuerzos para elevar la condición humana a través de infraestructuras diplomáticas y económicas que abordan los síntomas de una humanidad enferma, tales como la pobreza, enfermedades, degradación ambiental, conflictos y guerras. Sin embargo, hoy incluso después de 66 años, existen poblaciones en determinados continentes que aun experimentan hambre, y falta de cuidados médicos básicos, y soportan la violencia a diario. Desde mi punto de vista es justo decir que la Organización de las Naciones Unidas, aunque fue fundada sobre principios elevados, no ha cumplido la misión que estableció para cumplir.

Esta crítica de la ONU no significa que deberíamos subestimar los objetivos primordiales o la organización misma, sino más bien se trata de sugerir la necesidad de explorar soluciones y alternativas nuevas para lograr un mundo pacífico. Se ha dicho también que los avances científicos y tecnológicos de esta era, caracterizada por la globalización, el auge de internet y las redes sociales podrían mejorar dramáticamente la calidad de vida de las personas, ofreciéndoles un acceso más rápido a la información, tendencias y eventos alrededor del mundo. Estas herramientas fueron un catalizador para los eventos históricos que se desarrollaron en el Norte de África y el Medio Oriente. Sin embargo, no fueron suficientes para lograr la transición pacífica o terminar la lucha civil continua en esa región.

Damas y caballeros, al final de cuentas, los grupos en conflicto necesitan unirse sobre un “suelo común” para cualquier dialogo serio que ocurra. Debemos reconocer que la mayoría de los problemas fundamentales de la humanidad no pueden ser resueltos a través de política, diplomacia, economía, o incluso ciencia. Las soluciones de controversias deben ser tratadas desde sus principales causas y, por lo tanto, debe incluir la dimensión espiritual intrínseca de la experiencia humana. Simplemente con autoridad política no se puede gobernar, ni el dinero puede comprar las virtudes necesitadas para resolver los conflictos y construir sociedades éticas y morales. Virtudes como la compasión, perdón, respeto, responsabilidad, integridad y, sobretodo, vivir por el bien de los demás, deben ser genuinamente motivadas por el corazón y el espíritu humano. De esta manera, necesitamos establecer una nueva infraestructura para la paz arraigada en aspiraciones, principios y valores espirituales, los cuales pueden ser el suelo común para que los partidos dispares se encuentren.

Luego de lo acontecido el 11 de septiembre del 2001 (el ataque a las torres gemelas), existe la constante preocupación respecto a los conflictos generados por grupos de doctrinas extremistas, divisivas y prácticas exclusivistas promovidas en el nombre de la religión. Lo que se necesita hoy es una nueva perspectiva que reconozca la distinción entre una gran espiritualidad y el fanatismo religioso desde el punto de vista sectario individual. Todos los seres humanos tienen una espiritualidad innata, la cual es una dimensión esencial necesaria de vida, sea que profesen o no cualquier afiliación religiosa o sean parte de cualquier religión organizada. Es importante notar nuestras nociones modernas de los derechos humanos fundamentales y libertades los cuales surgen de una perspectiva espiritual.

La espiritualidad es una base de verdades fundamentales – las aspiraciones universales, principios y valores reconocidos por todas las personas, sin importar la raza, sin importar la nacionalidad, sin importar la etnia, y sobretodo, sin importar la religión. Para mí, la evidencia más clara y las lecciones más grandes de la vida de esta espiritualidad esencial son halladas en la naturaleza. En la ley natural, uno puede darse cuenta que lo material no es esencial en nuestras vidas. Creo que ésta también es la razón por la cual me siento como en mi hogar al estar en Mongolia, porque su cultura se caracteriza principalmente en agradecer sus recursos naturales y por una espiritualidad innata expresada en la creación.

Hay principios inmutables y leyes que gobiernan el universo natural. Estos principios también se necesitan para un mundo justo, ético y pacífico. Es vital que busquemos un entendimiento mayor de estos principios, porque ellos pueden servir de base para un sistema de valores universales, y finalmente una ética global. En este momento de gran integración a través de la globalización y la tecnología, hay fuerzas que inciden en el incremento social, cultural y fragmentación religiosa. Por lo tanto, es esencial establecer aspiraciones, principios y valores comunes como el suelo común para la cohesión dentro de la sociedad y la resolución pacífica de conflictos.

Damas y caballeros, haciendo un recuento de lo acontecido en los últimos tiempos, podemos decir que se destaca notablemente el crecimiento e influencia de los Estados Unidos en el mundo. En su corta historia, Estados Unidos se ha convertido en la “ciudad de la colina” proverbial donde la diversidad de la humanidad se congrega para realizar el “Sueño Americano.” Cuál es el Sueño Americano? La clave para el entendimiento del milagro en Estados Unidos no es atribuida solamente al sistema democrático y capitalista de gobierno y el comercio. Esos sistemas fueron “vasos vacíos” donde las aspiraciones, principios y valores espirituales de una nueva nación fueron derramados.

El documento secular más importante para defender la causa o idea de los derechos “inalienables” – el cual se convirtió en la base de nuestra noción moderna de derechos humanos y libertades es “La Declaración de Independencia”. Ésta declara que: “Sostenemos estas verdades para ser autoevidentes, que todos los hombres son creados iguales, que ellos son dotados por su creador con ciertos derechos inalienables, y que entre estos se encuentran la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.” De este modo, los derechos humanos esenciales no fueron garantizados por la institución humana sino por el Creador y, por lo tanto, no pueden ser justamente negados o reducidos por cualquier gobierno.

Nuestro mundo diverso y dividido necesita una aplicación universal de tal modelo que trasciende los atributos divisivos de raza, etnia, nacionalidad, y religión. Tal división es expresada en una frase simple que sostiene un significado profundo, esa frase es: Una Familia Bajo Dios. Muchas gracias.

El poder transformador de la visión para crear Una Familia Bajo Dios es hallado en la verdad fundamental de que todas las personas, sin importar sus diferencias son seres espirituales que comparten un legado común en el único Creador. Esta idea y visión poderosa está siendo alcanzada por la Fundación Paz Global (FPG) y sus socios, con impacto directo en las personas de diversas procedencias en cada continente que así lo practican.

Hemos alcanzado un punto en la historia en el que se logran cambios de paradigmas de proporciones monumentales. Sea que afecte nuestro siglo de forma positiva o negativa, eso depende de las decisiones que tomamos hoy. Como un hombre de fe, no puedo sino sentir la mano de la divina providencia que guía estos cambios. Al mismo tiempo, siento la urgencia de una nueva generación de líderes globales para estar al frente y dejar su legado en la historia. Les propongo a ustedes el liderazgo moral e innovador, en cada nivel, como factor decisivo en el futuro. Tal liderazgo existe para promover un “bien mayor” que pueda beneficiar no solo a los individuos sino a la sociedad en general, a la nación y al mundo.

El liderazgo moral proporciona la guía para la construcción de la nación trazando una visión basada en aspiraciones, principios y valores universales, mientras el liderazgo innovador proporciona los métodos en los cuales esa visión puede ser realizada. Ambos son como los dos lados de la misma moneda.

El liderazgo es necesitado hoy más que nunca al abordar los temas de la Península Coreana. Sin una resolución para este largo periodo de estancamiento, no puede haber garantía de paz y estabilidad en la región en general.

Después de casi 60 años, no hay todavía un tratado de paz oficial para el fin de la Guerra de Corea. De hecho, la península permanece en un estado de inestabilidad, no solo para la región sino globalmente. El año pasado ha sido tal vez el de mayor conflicto de conciencia en la memoria reciente de tal península, con choques militares frecuentes llegando a ser noticia internacional de primera plana. El momento es justo; por lo tanto, para explorar nuevos enfoques para avanzar la paz y la estabilidad en la península y la región, será a través de caminos alternativos como los esfuerzos e intercambios culturales que puedan ayudar a mitigar las tensiones en la península Coreana. En ese contexto, la Conferencia de Liderazgo Paz Global y su tema: “Mongolia y el Noreste de Paz Asiático,” es oportuno y conveniente.

El rol de Mongolia es crucial. A diferencia de los participantes de los Six Party Talks, los cuales han sido polarizados con intereses particulares, históricamente, ideológicamente y estratégicamente, Mongolia es un país amigo de todos aquellos que quieran participar sin intereses particulares, intermediar con buena voluntad, diálogo y cooperación. Además, tiene relaciones diplomáticas y contactos directos con ambas Coreas. Así, a pesar de las dificultades, Mongolia puede jugar un rol único a diferencia de países como Estados Unidos, Japón, China y Rusia que no han podido cumplir. También juega un rol importante en el desarrollo de iniciativas innovadoras y las mejores prácticas para la reconciliación y el desarrollo en la región, debido a su antecedente histórico y posición geopolítica, así como sus propias experiencias recientes.

Las opiniones diversas de parlamentarios, agentes gubernamentales, académicos, empresarios y representantes de la sociedad civil deberían rendir sus frutos en las propuestas y prácticas para las iniciativas que puedan abrir puertas y crear nuevas oportunidades para un futuro pacífico en la región.

Debemos reconocer que nuestro mundo ha entrado en la era de la Orla del Pacífico en la cual las naciones en Asia junto con los Estados Unidos deben encontrar una causa común. Lo que pasa con Corea del Norte y del Sur está íntimamente ligado a las principales potencias, como Rusia, China, Japón, Mongolia y naciones vecinas en general, incluyendo a los Estados Unidos y a los países de ASEAN.

El desafío del soporte de una paz duradera en la Península Coreana y a lo largo del Noreste de Asia debe comenzar con el reconocimiento del golfo masivo en el estatus económico entre ambas Coreas. En el caso de la reunificación de Alemania, este fue un desafío superior que tuvo que ser superado. Más allá de los enormes factores de costo de la reunificación, un desafío mucho más grande es presentado en el área de cultura. En el caso de Alemania, el Este y el Oeste tenían ideologías y prácticas culturales vastamente diferentes, a pesar de su historia común antes de la Guerra Fría.

Por lo tanto, como lo mencioné antes, he trazado una visión constructora de paz arraigada en principios y valores universales, los cuales son esenciales para el fortalecimiento de la paz. Debemos formar esta infraestructura común por la paz y avanzar en un nuevo camino de dos diplomacias culturales que se unan completamente a las instituciones generadoras de valores, cultura, y el sector privado en asociación con los parlamentos, entidades gubernamentales y la Organización de Naciones Unidas.

Las Conferencias de Liderazgo Paz Global y la posterior Convención Paz Global FPG en Seúl han comenzado a enmarcar y generar una serie de asociaciones a lo largo del Noreste de Asia y sus vecinos alrededor. Nuestra FPG en el Noreste de Asia, sobre la iniciativa de Paz de la Península Coreana está siendo tratada en esta conferencia global al nivel de asociaciones públicas y privadas junto con representantes de Mongolia y otras 30 naciones diferentes. Este nuevo rumbo de iniciativas de paz de sociedades civiles, unen sus esfuerzos con gobiernos nacionales, corporaciones y filantropía, los cuales ya ha delineado soluciones concretas a conflictos y logrado la paz en puntos críticos alrededor del mundo.

Nuestros jóvenes tienen la gran capacidad de soñar y mantenerse al margen de pasadas enemistades. Quiero felicitar a más de 500 líderes del Noreste de Asia reunidos y presentes esta mañana y quienes se mantienen a la vanguardia de estos intercambios culturales. La Convención Internacional de Juventud y Global Peace Youth Corps están encargándose de preparar a la próxima generación de constructores de paz, trabajando en campus universitarios y en proyectos de servicio comunitario, viviendo por el bien mayor más allá de la nacionalidad propia o el grupo étnico.

También me complace anunciar que el “Campamento El Sueño” estará trabajando aquí en Mongolia con los jóvenes y los Ministros de Deporte a lo largo de la región, la Fundación Internacional de Deportes de Paz, la Conferencia de Futbol de Asia y otros socios de FPG para desarrollar el Torneo de Deportes por la Paz Noreste de Asia en el 2012. Gracias.

La Iniciativa sobre Competencias del Carácter de FPG está apoyando la asociación de educación contínua de carácter con escuelas y comunidades, no solo aquí en Mongolia sino a lo largo de Asia, África, Latinoamérica y los Estados Unidos. La Iniciativa del Poder de los Diez Tugrik ha comprometido a decenas de miles de mongoles a servir y apoyar programas que ayuden a los niños mongoles necesitados a cumplir sus sueños.

Hoy, también estamos anunciando que GPConnect dependiente de FPG estará estableciendo un centro regional para el apoyo de modelos innovadores de desarrollo comunitario. También estamos apoyando el trabajo del Northeast Asia Peace Service Corps. Estos jóvenes, desde esta semana en Mongolia, han iniciado los proyectos de servicio en el cruce de la frontera, incluyendo plantación de árboles para combatir la deforestación, abordando desafíos que enfrenta no solo Mongolia sino Corea del Norte, del Sur, y China. En consecuencia, más de un millón de árboles fueron plantados, viveros de árboles han sido inaugurados y todo esto gracias al apoyo de asociaciones con los ministerios, embajadas, corporaciones y ONG.

Juntamente con la oficina presidencial estamos colaborando con el desarrollo comunitario para ofrecer más adelante a los líderes, mejores prácticas que puedan ser vistas a lo largo del Noreste de Asia en una base regional e internacional a través de una Comunidad de Democracias.

Estoy muy orgulloso de que una parte clave de esta conferencia sea el lanzamiento de la Mesa Redonda de Parlamentarios del Noreste de Asia que no solo incluye a Mongolia y sus países vecinos, si no a parlamentarios del Sureste, Sur y Centro de Asia, así como a Estados Unidos y África.

Nuestra Iniciativa de Paz del Noreste de Asia y la Península Coreana apoyarán la propuesta del gobierno Mongol para un nuevo mecanismo de diálogo por la paz del Noreste de Asia como las comunidades Europeas y ASEAN lo han hecho. A través de las colaboraciones con Institutos de Pensamiento, universidades y otros expertos del mundo académico, intelectuales en el campo de paz y seguridad están siendo convocados para apoyar estas iniciativas y el rol de Mongolia en el proceso del Noreste de Asia.

Las sesiones de hoy también incluyen el desarrollo de un foro importante global sobre “Paz a través del Comercio e Inversión.” Estoy muy agradecido con muchas compañías de Mongolia, Corea, y de otras naciones que participarán en este foro importante, incluyendo el fundador indicado de la Alianza de Negocios East África, mi buen amigo, el Dr. Manu Chandaria.

Estamos en un momento crucial en la historia. Las opciones que hacemos hoy y el liderazgo que exhibimos tendrán un impacto de largo alcance en el futuro de la paz en la región y el mundo.

El pueblo de Mongolia tiene una historia rica, que enorgullece, un patrimonio espiritual, y de tradiciones familiares profundas. Gracias a esto, Mongolia se encuentra preparada para desempeñar un rol único como líder para la paz global. El día de mañana, celebraremos en la culminación del Festival Paz Global con la población de Origen Han.

Los aliento a que presenten sus mejores ideas, talentos y recursos en las deliberaciones de esta conferencia y en su culminación, la cual se realizará en la Declaración de Ulaanbaatar. Estamos complacidos de anunciar que la próxima Convención Paz Global se llevará a cabo en Seúl, Corea, desde el 28 al 30 de noviembre donde continuarán estas deliberaciones y asociaciones orientadas a las acciones para el avance del Noreste de Asia y la Iniciativa de Paz de la Península Coreana. Me gustaría dar desde ya la bienvenida a todos ustedes a mi país natal, Corea.

Damas y caballeros: Vamos a unirnos con el orgullo del pueblo Mongol para crear un nuevo amanecer que dé inicio a la paz aquí en el Noreste de Asia y que podamos enviar una luz de esperanza para todas las personas del mundo.

Muchas gracias.